Índice Pascua 2025


Ernest Ameller, director de arte de Bubó (Barcelona), es el creador de las espectaculares y divertidas monas de Pascua que cada año presenta el emblemático establecimiento. En términos generales, “lo que he intentado desde el principio con estas colecciones es que cuando alguien entre en nuestra tienda, tenga la sensación de que está más cerca de un museo de arte contemporáneo que no de una pastelería al uso”, nos explica. Además, son figuras que están pensadas para venderse todo el año, no sólo durante la campaña.

Inicialmente, lo importante es que fueran piezas visualmente muy atractivas, con una carga escultórica importante. “Empezamos con calaveras ‘ser o no ser’ o manzanas ‘la tentación’. Luego nos hemos ido alejando un poco de este concepto”.

Otra característica común en todas ellas es que ofrecen una experiencia interactiva, funcionan como una caja de regalo, ya que la mayoría incorpora en la parte posterior una ranura para introducir una nota secreta, un tiquet de concierto, un anillo de boda… “Así, el que la recibe puede disfrutar de todo el ritual, rompiendo la mona con el martillo relojero que adjuntamos y emocionarse con una dedicatoria personalizada”.

Repasamos a continuación algunas de las colecciones de Pascua más destacadas de Bubó, muchas de ellas se van reeditando con elementos nuevos. Aunque el diseño es de Ernest, son los chocolateros Òscar Escribano y Joan Larregola los que se encargan de la producción.

2019: Break my heart, en el top de ventas

Break my heart

Figura escultórica dirigida al público adulto, con la intención de fusionar el diseño de la arquitectura con las piezas de chocolate, siguiendo “el estilo de joyería low poly, que se caracteriza por la reducción de la forma a base de polígonos”. Sin duda, es una de las monas con más ventas, de hecho, actualmente siguen enviado contenedores a Asia. En este caso, la técnica se basa en el origami, un arte japonés milenario. El original lo hizo a mano a partir de un plástico que macizó con resina de poliuretano y lo acabó con termoformado”.

A nivel de ingredientes, está elaborada con chocolate negro y dentro contiene reproducciones pequeñas del corazón en tres sabores: brownie, macadamia y gianduja peta zetas.

2020: Hamburguesa y Calavera, sus monas preferidas

Monas Hamburguesa y Calavera

2020 fue año muy artístico, en el que Ernest diseñó las dos monas de las que se siente más orgulloso y en las que volvió a emplear la misma técnica de origami que en el corazón.

Por un lado, la calavera, “un ícono mundial que funcionó muy bien y que tiene un punto poético, ya que nos invita a hacer un proceso introspectivo y a preguntarnos sobre nuestra existencia”. El molde es complejo, “pero el proceso es fácil, aunque no lo parezca, ya que está formada por dos medios huevos”. La parte exterior se compone de chocolate negro y dentro contiene un surtido de macadamias, que es el bestseller de Bubó.

Por otro lado, la hamburguesa, cuyo reto fue combinar diferentes texturas y sabores de chocolate. Por ejemplo, el pan está elaborado con chocolate caramelizado, la carne es un crocante de chocolate negro con avellanas, el tomate está hecho con chocolate blanco con colorante natural y el queso en realidad es chocolate blanco.

colección Bubó To Be Or Not To Be

2021: Emojis, el whatassap llega al obrador

Monas Emojis

En 2021, Ernest cambió de técnica para presentar estos emojis esféricos que se dirigen a todo tipo de público, “escogimos los más utilizados en whatassap”.

“Llenamos el molde (media esfera), suministro a los chocolateros unas plantillas y cuando el chocolate todavía está vivo, con un punzón de madera, hacemos el silueteado. Cuando el chocolate ya ha cristalizado, das unos toquecitos y se desprende la parte que interesa, los agujeros de los ojos. Por detrás, tenemos pintadas las piezas en blanco y luego realizas el punto negro que son los ojos, y las enganchas con chocolate por la parte interior”.

Para que el color funcionara bien, optó por un chocolate blanco, “lo que fue un error porque la gente prefiere otro tipo de chocolate”. En el interior alberga chocoballs, que son cereales deshidratados bañados en chocolate”.

2022: Tragabolas y Laberinto, ¡a jugar!

Monas Tragabolas y Laberinto

En 2022, con la idea de dar un paso más en la interactividad, Bubó lanzó dos monas que reproducen dos juegos muy primarios:el laberinto y el tragabolas, como ya analizamos con detalle en un artículo.

Una de sus ventajas es que son bastante fáciles de serializar. “Hay dos elementos: una media esfera y una tapa independiente con orificios y carriles, así como un martillo relojero para lograr que la gente manipule la pieza lo mínimo posible, y un surtido interior con 30 chocoballs”.

2023: Calabaza, con luz LED

Mona Calabaza

La gracia de esta calabaza de chocolate caramelizado es que incorpora una luz led que no funde el chocolate, “así que antes de comerla, puedes dejarla encendida por la noche”.

Técnicamente, está hecha con impresión D y moldes de termoconformado. No tiene surtido interior, pero lo pueden añadir los padres.

2024: Payaso, momento ‘feliz’

Mona Payaso

Como la campaña de emojis de 2021 fue bien, Ernest retomó la idea, pero cambiando el diseño, pasando a un frontal totalmente plano, como si fuera un pictograma.

Dentro de esta colección, destacamos el payaso, pensado para los más pequeños. El disco frontal es de chocolate blanco, pero la cúpula posterior, que se ha mantenido para poder introducir el surtido, es de chocolate con leche. Al romper, esconde chocoballs en el interior.

2025: Bubó Chups, un caramelo clásico

Mona Bubó Chups

Este 2025, Bubó quiere dar una alegría a los niños con las monas Bubó Chups, inspiradas en el popular chupa chups.

Para quien quiera un sabor refrescante, presenta una pieza de chocolate blanco mezclado con sabor limón y rellena de chupa chups, y para quien prefiera el clásico kojak, una mona de chocolate con leche con una fina cobertura exterior de chocolate de cereza y con un interior relleno de kojaks.

Técnicamente, están formadas por dos medias esferas con un aro como punto de unión. En este caso, para romper las monas, en vez del martillo relojero, se utiliza el propio palo de madera del chupa chups, barnizado y grabado a láser.